domingo, 8 de septiembre de 2019

PITA AMOR. LA ENTREGA A SI MISMA (FRAGMENTO)



…Pita sacó de una caja de madera un vestidito plisado de seda azul…Un vestidito de niña, con pequeñísimos bordados de flores…”Este es el vestido de una niña muerta”…Y en el fondo nosotros pensamos más en la niña Pita, en la “niña enorme y viva para siempre”, como dijo Frida Kahlo. Y Pita, en medio de lo mucho que ha vivido, como ella misma lo confiesa, sigue siendo una niña de cabellos enmarañados, de grandes ojos oscuros, con sueños y pesadillas enredadas en las pestañas. Esta niña que vive en un universo infantil de vestidos nuevos, de tules y encajes, espejos, moños, disfraces y muñecas rotas, de berrinches y pataleos, de interminables “yo quiero” y tercos “no me gusta”, trae la luz y las señales del talento en los ojos desmedidos y en la frente delirante…

Elena Poniatowska
Periódico Novedades 26 de septiembre de 1954



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